La odisea de llegar a Marte requerirá de solucionar problemas inmensos

marte

Pensar en términos astronómicos siempre resulta complicado. Es normal pues la magnitud de las distancias espaciales aún queda fuera de nuestro alcance tecnológico. Pero hablemos de lo más cercano que tenemos después de la Luna: Marte. El planeta rojo es el más cercano a nosotros, y aún así con la tecnología que disponemos actualmente se trata de un viaje de 8 meses. ¿Por qué queremos llegar a Marte? Y más importante aún. ¿Realmente es factible vivir allá?

En días recientes se dio a conocer el descubrimiento del que quizá sea el planeta más parecido a la Tierra hasta hoy. Se trata de Próxima b, que órbita a Próxima Centauri, la estrella más cercana a nosotros después del Sol, a “solo” 4.25 años luz de distancia. Si viajáramos a la velocidad de la Voyager 1, 17 km/s, la nave espacial que más se ha alejado de la Tierra, tardaríamos 75,000 años en llegar. Es decir, necesitamos dar un salto gigantesco, tecnológicamente hablando, para poder hacer ese viaje algún día.

Ahora bien, regresemos a un viaje más factible. La mínima distancia a la que han estado la Tierra y Marte son 56 millones de kilómetros. Aunque la distancia máxima llega a ser de 102 millones de kilómetros. Todo depende de la posición de los planetas. Sabemos que tenemos la tecnología para llevar rovers y sondas hasta allá. ¿Pero es factible que una tripulación humana pueda hacer ese viaje? ¿Qué necesitarán hacer para poder vivir allá?

El primer viaje a Marte tendrá que superar una infinidad de retos. La mayoría serán de un calibre que no hemos enfrentado hasta ahora. De hecho, con la tecnología actual dicho viaje es totalmente imposible. Sin embargo, el ritmo del desarrollo tecnológico actual hace pensar que pronto podría comenzar a ser factible la idea de colonizar el planeta rojo. Desarrollos en supermateriales, nanotecnología, comunicaciones, entre otros, avanzan a pasos agigantados cada año.

El primer viaje a Marte

La primera tripulación que viaje a Marte deberá ser completamente autosuficiente. No podrá depender de la Tierra para nada. Sobre todo por la distancia y el tiempo que se tarda en recorrerla. Por supuesto se podrían enviar sondas con suministros, pero la situación es que llegaría una cada año, más o menos. Por esta razón los primeros viajeros a Marte deberán contar con un poco de ayuda a su llegada.

Los especialistas de la NASA, otras agencias espaciales y empresas privadas, están de acuerdo en que antes de enviar a la primera tripulación a Marte hay que enviar el mayor equipo posible. De esta maneracuando  los primeros viajeros lleguen contarían con lo indispensable para sobrevivir un cierto tiempo. Aunque inmediatamente llegando deberían poner manos a la obra para comenzar a generar sus propios recursos, para poder vivir allá… posiblemente por el resto de sus vidas.

Superar distancia y radiación

Debido a la distancia entre los dos planetas la comunicación en ambos sentidos tarda alrededor de 9 minutos. A esto hay que agregarle que aproximadamente un mes al año las comunicaciones son imposibles por que el Sol queda entre ambos planetas. Por esta razón “llamar a casa” para pedir auxilio no será una opción viable. Los primeros colonizadores de Marte se las tendrán que arreglar solos.

Otro gran detalle a superar es el hecho de la radiación. En la Tierra la atmósfera nos protege de la mayor parte de ella. Pero en Marte los astronautas sufrirían de cáncer en muy poco tiempo, porque su atmósfera es muy delgada debido al débil campo magnético. Por esto será necesario desarrollar módulos y trajes que protejan contra la radiación solar. Y mientras más protección mayor sería el peso de los mismos, y por también mayor su costo.

Si vamos es para quedarnos

Cuando Neil Armstrong y Buzz Aldrin pisaron la Luna por primera vez solo estaban de paso. Su estancia fue de apenas 21 horas y 36 minutos. Aún así se trata del mayor logro tecnológico que hemos tenido como humanidad. Sin embargo, hablar de ir a Marte es hablar de un viaje de ida. En un viaje tan largo no queda espacio para el regreso, por lo que los primeros viajantes deberán construir el primer asentamiento en Marte. Respirar, comer, beber y tener alojamiento serán las necesidades básicas a cubrir.

Parece cuestión de tiempo para que lo del alojamiento quede resuelto. Hace poco la NASA organizó un concurso para presentar ideas de posibles construcciones seguras y cómodas para Marte. El ganador del concurso fue Mars Ice House. La idea es que mediante impresión 3D se utilice el hielo y agua subterránea del planeta para construir casas. El hidrógeno del agua será suficiente para detener la radiación ultravioleta. Y nada se derretiría pues la temperatura media del planeta es de -60 °C.

Respiramos, comemos y bebemos

El agua podría ser el menor de los problemas, porque existe en la superficie del planeta y podría consumirse después de un proceso simple de depuración. La cuestión de la comida implicaría mayores retos. Se sabe que el suelo marciano dispone de ciertos nutrientes necesarios para las plantas, aunque habría que añadir fertilizantes. Además se podría utilizar un sistema de producción hidropónico (sin suelo) y utilizar plantas modificadas genéticamente, capaces de resistir las condiciones más adversas. Todas las opciones serán analizadas en próximos años.

Lo que respecta al oxígeno para respirar también será un reto de enormes proporciones. La solución podría ser el utilizar un aparato capaz de separar el oxígeno del dióxido de carbono (componente mayoritario de la atmósfera marciana con 95 %). Dicho aparato será probado en unos años en la misión Mars 2020. Además, obtener oxígeno en Marte, en grandes cantidades, sería el boleto de regreso a casa para la primera tripulación, pues el oxígeno es el combustible principal de las naves espaciales.

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Olmo Axayacatl
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