Gracias a la nanotecnología podría resucitar la bombilla incandescente

filtro-nanofotonico

Aunque los focos de toda la vida dejaron de producirse hace 4 años todavía hace un año era posible conseguir alguno. Hoy en día ya podrían considerarse piezas de colección. Esto porque los inventarios de las empresas que los fabricaban al parecer ya han quedado finalizados. Sin embargo, aunque el adiós del foco incandescente parecía definitivo, una aplicación nanotecnológica podría regresarlos a producción.

Las bombillas tradicionales producían más calor que luz. Esta característica resultaba incompatible con un mundo más sustentable. Además otras tecnologías prometían más eficiencia. Fue así que las condiciones para matar una tecnología con más de un siglo de existencia estaban puestas en la mesa. Pero con los avances tecnológicos actuales dar por muerta una tecnología podría ser un error.

¿Por qué murió el foco tradicional?

Cuando en 2008 la Comisión Europea planteó dejar de utilizar el foco tradicional el campo de la iluminación comenzó una nueva etapa. El final de esta tecnología ocurrió en 2012. Para entonces las bombillas de Edison iluminaron al mundo por más de 130 años. Dicho final respondió a la búsqueda de tecnologías de iluminación más eficientes. Los focos fluorescentes y los LED tuvieron el camino libre.

Un dato bien conocido es que los focos tradicionales solo tenían una eficiencia del 5 por ciento. Es decir, 95 por ciento de la energía que consumían la emitían en forma de calor, no de luz. Esta solo cifra fue suficiente para acelerar su decadencia. Sobre todo cuando las lámparas fluorescentes rondan el 50-80 por ciento de eficiencia y la tecnología LED presume el 40-90 por ciento de eficiencia.

La nanotecnología entra en juego

Gracias a la aplicación de la nanotecnología el foco incandescente podría resucitar contra todo pronóstico. La idea es desarrollar una especie de filtro nanofotónico, capaz de reciclar parte del 95 por ciento de la energía que se pierde como calor. Gracias a la utilización de dicho filtro la eficiencia de la conversión de electricidad a luz aumentaría del 5 al 40 por ciento. Una cifra que ya es aceptable.

Cabe mencionar que no es la primera vez que se diseñan este tipo de filtros nanofotónicos. Sin embargo, los diseños anteriores no lograron trabajar a las elevadas temperaturas que se dan en una bombilla tradicional. Algo que con el nuevo diseño se ha logrado. Es importante recordar que el foco incandescente emite luz al calentar un filamento muy fino a elevadas temperaturas.

La investigación del cambio

Los responsables de la investigación son científicos del Instituto Tecnológico de Massachussetts y de la Universidad Purdue. El equipo ha sido liderado por Marin Soljacic y el trabajo ha sido publicado en la revista científica Nature Nanotechnology. Gracias a esta investigación las puertas han quedado un poco abiertas para un posible regreso a la producción de las bombillas de toda la vida.

Lo que los expertos han desarrollado es un filtro nanofotónico selectivo. Para ello han aplicado la nanotecnología y es selectivo porque solo deja pasar los fotones que se encuentran en el espectro de luz visible. Mientras que los fotones infrarrojos son rebotados nuevamente hacia el filamento incandescente para volver a ser emitidos. De esta manera se da un reciclaje de calor para convertirlo en luz.

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Olmo Axayacatl
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